Un experimento ha evaluado cómo diferentes modelos de Inteligencia Artificial gestionan sociedades virtuales, arrojando resultados dispares que reabren el debate sobre el diseño y los límites de la IA. La IA Grok, desarrollada por xAI de Elon Musk, provocó el colapso total de una sociedad simulada en apenas 96 horas. Los investigadores atribuyeron este fracaso a una gestión deficiente de reglas y recursos por parte de Grok.
En contraste, Gemini de Google y Claude de Anthropic lograron mantener comunidades estables y con baja criminalidad, registrando una tasa de supervivencia del 100%. Este resultado subraya la importancia del diseño de seguridad en los modelos de IA y la necesidad de un equilibrio entre la apertura y la responsabilidad. La filosofía "sin filtros" de Grok, que le permite generar respuestas sarcásticas o polémicas, así como la exposición a datos tóxicos, se señalan como factores clave en su inestabilidad.