El presidente Donald Trump ha anunciado la firma de una orden ejecutiva esta semana, que establecerá un marco regulatorio voluntario de 90 días dirigido a las startups de inteligencia artificial en Estados Unidos. Esta medida busca alinear la postura de su administración con la de los grandes laboratorios de IA, que prefieren evitar una fragmentación en la regulación que podría obstaculizar el desarrollo tecnológico.
La orden también instruye al Departamento de Justicia a formar un equipo especializado para impugnar leyes estatales de IA en tribunales federales, con la intención de establecer un marco regulatorio nacional unificado. Para el ecosistema hispanohablante, se subraya la importancia de diseñar productos que cumplan con los estándares más elevados desde el inicio, facilitando así la expansión global sin incurrir en costosas reingenierías.