Esta inmensa inversión subraya la creciente estrategia de SoftBank de integrar verticalmente en el sector de la IA, abarcando desde chips hasta la infraestructura.
Además de esta financiación, SoftBank estaría preparando la escisión de una nueva empresa, Roze AI, para desplegar robots que aceleren la construcción de centros de datos.
El movimiento se suma a su adquisición pendiente de la división de robótica de ABB, su participación mayoritaria en Arm Holdings (diseño de chips) y su inversión en OpenAI, posicionando a SoftBank en casi todas las capas del ecosistema de IA.