La compañía considera que la supervisión de estas evaluaciones debe recaer en organismos civiles especializados, en lugar de agencias de seguridad nacional como la NSA, que la administración Trump había señalado como central en su iniciativa.
Sam Altman, CEO de OpenAI, ha intensificado sus reuniones con funcionarios y legisladores para impulsar esta visión, argumentando la importancia de una supervisión rigurosa pero independiente.
Este debate resalta las diferentes filosofías sobre cómo abordar la seguridad y la innovación en el desarrollo de la IA entre el sector privado y el gobierno.