Sam Altman, CEO de OpenAI, ha expresado que sus previsiones iniciales sobre el impacto de la inteligencia artificial en el mercado laboral han resultado ser "bastante erróneas". En una conferencia, Altman reconoció que la "apocalipsis de empleos" que temía no se ha materializado en la magnitud esperada, mostrando un tono de alivio personal por haberse equivocado en sus pronósticos más pesimistas.
A pesar de su optimismo cauteloso, Altman enfatizó que el impacto de la IA en el empleo sigue siendo una cuestión relevante y que la dinámica del mercado laboral podría ser diferente a la anticipada. Sus comentarios contrastan con advertencias de otras instituciones financieras que aún señalan una presión continua sobre ciertos puestos de trabajo debido a la automatización impulsada por la IA.